Juan Francisco Calero, experto en geopolítica: “En Europa se han cerrado muchas de las refinerías de petróleo, específicamente de gasoil, de diésel, y eso empuja a que el precio suba”

El precio de los carburantes es una de las principales preocupaciones entre los conductores en España, el periodista y experto en geopolítica Juan Francisco Calero, en el canal de YouTube “Tengo un Plan”, explica lo que está ocurriendo. 

La gasolina y el diésel amenazan con seguir creciendo, creyéndose que pueden seguir aumentando de forma sostenida hasta superar los dos euros por litro, si no fuese por las reducciones fiscales vigentes. Esta tensión en el mercado, no es un factor aislado, sino una consecuencia de las decisiones geopolíticas, industriales y normativas. 

Uno de los principales factores críticos, se encuentra en el Estrecho de Ormuz, un lugar estratégico por el que transita entre el 20% y el 30% del petróleo consumido a nivel mundial. Sobre la fragilidad de este paso marítimo, Juan Francisco Calero recalca:  “Si tú cierras eso, si lo cortas, que es una zona muy pequeñita por donde pasan los barcos petroleros, estás metiendo una disrupción en el sistema petrolero brutal”. A la enorme cantidad de crudo que pasa por esta vía, se suma su calidad y su peso atómico, el cual es el idóneo, contando con las características fundamentales para transformarlo en gasoil o gasolina de menor coste. 

A la inestabilidad existente en Oriente Medio, se le añade el impacto del conflicto entre Rusia y Ucrania, algo que ha alterado el suministro europeo. Rusia, históricamente, es uno de los proveedores de combustibles fósiles y de diésel para Europa. Debido al conflicto, ha visto reducidas sus ventas hasta producirse un cierre total del flujo energético para el 2026.

El segundo factor responde a las decisiones sobre política industrial, tomadas en la Unión Europea. Con motivo de la transición energética, una gran cantidad de refinerías europeas, no se han actualizado o simplemente, han acabado cerrando.

Sobre este ajuste en el sistema de refinamiento, Calero recalca:  “En Europa se quería hacer toda esta transición energética, muchas de las refinerías de petróleo, específicamente de gasoil, de diésel, no se han actualizado o se han cerrado”. La falta de infraestructura ha coincidido con el aumento de la presión regulatoria, como la nueva ley comunitaria sobre el metano, que fiscalizará las emisiones desde el pozo de extracción hasta que llegue a la gasolinera. Las exigencias de control y las posibles sanciones, repercutirán en el precio final que deberá pagar el consumidor. 

Pero en este escenario de subida, a medio y largo plazo, no se esperan rebajas para los surtidores. La crítica final que hace Calero es: “La normativa europea, la situación geopolítica y la situación industrial, todo nos empuja a que los precios del petróleo vayan a seguir subiendo en los próximos años”.

Por último, el analista plantea una paradoja que podría darse si hubiese una bajada drástica de las cotizaciones del crudo: “Si nos encontramos con petróleo barato Dios no lo quiera, porque va a significar que estamos metidos en una crisis económica potente a nivel mundial”. Una caída brusca en los precios, respondería a una parálisis de la actividad económica y del consumo mundial, algo que ya ocurrió en 2020 con la pandemia. 

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