Jorge Alcalde, divulgador científico: “En Teruel se ha encontrado el primer individuo del género Diplodocus que aparece fuera de América. Es un pequeño tesoro paleontológico”

Investigadores de la Fundación Dinópolis han identificado en El Castelar, un pueblo de la provincia de Teruel, los restos del primer Diplodocus, encontrado fuera de Norteamérica. 

Este dinosaurio fue un herbívoro que vivió hace 150 millones de años, reescribiéndose con este hallazgo, todo lo que se sabía sobre la distribución geográfica de estas especies. Esto lo explica el divulgador científico Jorge Alcalde, que ha destacado la importancia de la península ibérica en este sentido: “no deja de ser un pequeño tesoro paleontológico también, que da muchas buenas noticias al mundo”.

Este dinosaurio habitó la Tierra hace unos 150 millones de años y tenía un tamaño impactante:

Medía alrededor de 25 metros de largo, lo que es el equivalente a una piscina y caminaba a cuatro patas.

El cuello era enormemente largo y tenía una cola aún más extensa, que era utilizada “casi como un látigo”.

Además, poseía una piel cubierta de pequeñas escamas y era herbívoro. Sus dientes, estrechos, como si fuesen pequeños lápices, se alineaban formando algo similar a un peine.

Y por último, debido a sus grandes dimensiones, dejaba unas huellas de gran tamaño, sus pisadas alcanzaban casi los 60 centímetros de largo. 

El hallazgo está compuesto por 14 vértebras de la cola y varios huesos asociados. Pese a que no contaban con el esqueleto entero, los investigadores han reconocido la especie, debido a que han comparado estas piezas con los ejemplares que se conservan en Estados Unidos. 

Según explicaba Jorge Alcalde, los paleontólogos han analizado: “su forma, esas protuberancias neumáticas que son muy típicas y una forma alargada que corresponde a las vértebras caudales”, además de que poseía unos surcos en sus huesos, propios de este género. 

Para aproximar su tamaño total a partir de la cola, los científicos han utilizado esqueletos de referencia y cálculos para conocer su anatomía. Según ha explicado Alcalde: “tenemos otros ejemplos de esqueletos prácticamente completos de Diplodocus ya en la literatura científica y eso permite comparar bastante bien cuál es el tamaño”. Gracias a todos estos análisis, se ha descubierto que, en efecto, es “el primer individuo del género Diplodocus que aparece fuera de América”. 

Este descubrimiento cambió de forma radical la perspectiva sobre la forma en que se dispersaban los dinosaurios por el planeta. 

Jorge Alcalde ha explicado que,  “hace 150 millones de años el océano Atlántico no era como es ahora”, por lo que la distancia y el océano, no eran realmente obstáculos insuperables. 

Durante la formación del Atlántico Norte, los cambios del nivel del mar “favorecieron la existencia de puentes temporales, probablemente entre lo que hoy es el continente americano y el continente europeo”, debido a esto, es por lo que a través de tierra firme, diversas especies podrían haber migrado, algo que abre la puerta a considerar que en Europa haya enterrados más fósiles de especies que no creíamos del continente. 

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