Una semana antes de quedarse sin las pastillas de su terapia hormonal para la menopausia, a Gloria le llegó un mensaje al móvil: su medicación se había renovado automáticamente. Lo que no le decía el mensaje es que el fármaco renovado ya no existía. Este sábado, cuando fue a comprar la caja del mes, su farmacia no tenía. Tampoco la siguiente, ni ninguna de las que recorrió después por Madrid.
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