El portero del número 23 de la calle Juan XXIII, en Madrid, oyó un terrible golpe de madrugada y al salir vio a una chica sobre el asfalto. Llamó de inmediato al número de Emergencias y al otro lado un facultativo le explicó cómo practicar las maniobras de reanimación mientras ellos acudían al lugar del impacto. Sucedió en la madrugada del 20 de noviembre de 2021. A pesar de los esfuerzos del portero primero y de los médicos y enfermeros después, Claudia S., de 20 años, acabó falleciendo. La había atropellado un vehículo a gran velocidad. El conductor comenzó esa noche una huida hacia adelante que le llevó, al menos, a dos países. Cinco años después ha sido detenido en Francia. Su piel lo delató.
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