La
Navidad vuelve a colocar bajo el foco la desigualdad económica en
España. El 11% de los españoles planea gastar más de 1.000 euros estas
fiestas, mientras que un 34% no superará los 200 euros. Una brecha que
se agranda año a año y que, en 2025, se hace especialmente visible.
Así lo confirma el informe ‘El gasto navideño en España: entre el consumo y la contención’, elaborado por EAE Business School, que dibuja un país dividido entre quienes pueden permitirse unas fiestas generosas y quienes apenas llegan a lo mínimo. “La diferencia tan grande se da porque hay gente que apuesta por viajes y Navidades más exóticas frente a los que las pasan en su casa, en su hogar”, explica recuerda Miguel Ángel López Gómez, autor del estudio y profesor de EAE.
Las
causas de esta contención están claras: el incremento de precios, con
el dato adelantado de la inflación de noviembre en el 3%; la
desaceleración en la creación de empleo; y los elevados niveles de
temporalidad, incluso con cifras récord de ocupación. Una de cada cuatro
personas reconoce que reducirá sus gastos esta Navidad por la presión
de la economía doméstica.
Aun
así, el consumo navideño resiste. La mitad de los españoles asegura que
mantendrá su nivel de gasto respecto al año pasado y uno de cada cuatro
incluso lo aumentará. “Hablar de gasto navideño es hablar casi de
costumbre y de dejarse llevar por el consumo del de al lado”, recuerda
López Gómez, autor del estudio.
“La presión social es tan alta que muchas familias recurren a créditos para mantener las tradiciones, agravando aún más su situación financiera”.
Los
regalos también están cambiando. La tendencia es clara: casi la mitad
de los españoles prefiere regalar experiencias antes que objetos
materiales.
Los viajes lideran la lista (93%), seguidos de la gastronomía (88%) y el ocio cultural y de entretenimiento (86%). Paralelamente, crecen las compras de segunda mano y los productos reacondicionados.
Más de la mitad de los consumidores (54%) afirma que apostará por opciones sostenibles o circulares, una cifra que se dispara hasta el 60% entre la Generación Z.
El
estudio sitúa la alimentación como la partida más elevada, con un gasto
medio de 300 euros por persona. La subida de precios ha llevado a que
el 56,8% de los hogares adelante compras y congele alimentos para
ahorrar.
A
nivel territorial, las diferencias son notables: un navarro gastará
unos 400 euros en alimentos, el doble que un riojano. Además, el
encarecimiento de la cesta de la compra provocará aumentos especialmente
intensos en Extremadura (+43%), Castilla-La Mancha (+42%) y Castilla y
León (+39%).
En
paralelo, se espera un repunte del gasto en hostelería (+15,5%) y en
hoteles y alojamientos (+13,2%). La electrónica o la joyería, en cambio,
apenas crecerán.
La
campaña navideña sigue siendo un impulso para la economía española. El
comercio minorista, la hostelería y el ocio experimentan incrementos de
ventas de hasta el 30% en algunas grandes superficies.
Según el estudio, la Navidad genera entre 300.000 y 400.000 empleos temporales y aporta alrededor del 1,5% al consumo privado anual, superando los 2.000 millones de euros en impacto económico. Para muchos pequeños comercios, diciembre supone hasta el 40% de sus ventas anuales.
Una
encuesta de la OCU sitúa el gasto navideño medio previsto en los 796
euros por persona, especialmente en regalos (370 euros), cenas (132
euros) y viajes (117 euros). El 52% reconoce que gastará más de lo lo
que tenía pensado y un 40% admite sentir estrés por las compras.
Internet será el canal favorito para adquirir regalos (37%), por delante
de las tiendas físicas (29%).
Los
españoles también saldrán más: un 84% comerá o cenará con familiares y
amigos; un 70% visitará mercadillos; un 61% acudirá a la Cabalgata; y un
55% seguirá el encendido de luces.




