En el libro Winning the bread and baking it too (Traer el pan a casa y tener que hornearlo), la economista Corinne Low, junto a Kyle Hancock y Jeanne Lafortune, analizan cómo incluso cuando las mujeres son el principal sostén económico del hogar, realizan entre dos y cuatro veces más trabajo doméstico que los hombres. En la investigación estudian la manera en la que los hogares se podrían beneficiar si los hombres con menores ingresos ajustaran sus horarios para asumir más tareas domésticas y permitieran que las mujeres con mayores ingresos trabajaran más horas fuera de casa. En el análisis descubrieron que el tiempo que las mujeres dedican a las tareas domésticas disminuye al divorciarse, mientras que el de los hombres aumenta. Es decir: técnicamente, los hombres pueden realizar tareas básicas, pero simplemente, optan por no hacerlo.
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