A los que esperamos con expectación las tormentas del Superniño, las amenazas de los que flipan porque varias máquinas han conseguido conchabarse para engañar a sus dueños humanos nos dejan un poco fríos. No es que no nos inquiete que un ataque malicioso al sistema financiero borre de un plumazo nuestros ahorros, que haya caos en los aeropuertos o que el enemigo apriete el botón nuclear, pero estamos mucho más preocupados por las barrabasadas que le quieren hacer al agua que bebemos los mismos que inventaron Akinator y Yahoo Respuestas. Hace un mes hemos llegado a la temperatura crítica que no garantiza la supervivencia de los ecosistemas que dan de comer a nuestra especie. A los que nos gustaba ver pulpos vivos en el Cantábrico o nos pirraba comer gambas del Mediterráneo, nos resulta profundamente ofensivo que nos distraigan con unas hipótesis flojas sobre cómo la inteligencia artificial nos matará a todos, porque eclipsan a las científicamente respaldadas evidencias de que nos estamos extinguiendo ahora mismo.
Seguir leyendo
Leave a Reply