Hay muchos menos tejados realmente disponibles en las ciudades españolas para poner placas fotovoltaicas de lo que se calcula en ocasiones y, cuando sí los hay, su acceso no siempre es sencillo, pues los que viven allí pueden no ser los propietarios de la cubierta o hay que poner de acuerdo a muchas personas. Un nuevo estudio sobre la implantación del autoconsumo en Barcelona, barrio por barrio, muestra como, a pesar de importantes logros en los últimos años, el despliegue de esta tecnología es escaso y desigual, pues avanza fundamentalmente en los vecindarios más acomodados. El trabajo, realizado por el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (IDRA), resulta interesante porque identifica en la capital catalana los puntos débiles de la expansión solar que afectan a otras grandes urbes del país y porque propone también medidas para conseguir democratizar estas instalaciones, de forma que sean muchos más los ciudadanos que espera puedan beneficiarse de ventajas como pagar menos en la factura eléctrica.
Seguir leyendo
Leave a Reply