Hay pocas cosas que generen tanta discusión alrededor de una cerveza como la espuma. Que si me están robando cerveza. Que si dos dedos, tres o ninguno. Que si inclino el vaso para que no se forme. Y, sin embargo, esa espuma que intentamos esquivar muchas veces no es un accidente ni algo que apareció porque el camarero calculó mal.
Seguir leyendo
Leave a Reply