Convertirse en reservista voluntario puede ser una alternativa laboral para quienes quieran tener una experiencia vinculada a las Fuerzas Armadas sin asumir una carrera militar. Precisamente, Defensa ha abierto una nueva convocatoria con 500 plazas dirigidas a civiles, una oportunidad que permite adquirir formación y experiencia en el ámbito de la defensa y recibir una compensación económica por los periodos de activación.
El Boletín Oficial del Estado ha publicado la apertura del proceso selectivo para acceder a la condición de reservista voluntario de las Fuerzas Armadas correspondiente a 2026. Esta modalidad de colaboración con las Fuerzas Armadas permite a los ciudadanos civiles apoyar en trabajos puntuales de defensa sin necesidad de una incorporación a tiempo completo.
Una de las ventajas de esta figura es que no obliga a abandonar la actividad profesional habitual. El periodo como reservista voluntario puede compaginarse con un empleo por cuenta ajena, con un puesto en la Administración o con una actividad como autónomo. Además, durante el tiempo de activación se garantiza la conservación del puesto de trabajo o, cuando corresponda, el acceso a otro de características y retribución equivalentes dentro de la misma empresa y localidad.
En el caso de los empleados públicos, la incorporación como reservista conlleva el paso a la situación administrativa de servicios especiales.
La oferta del Ministerio de Defensa de este año cuenta con un total de 500 plazas distribuidas en diversas áreas militares. En concreto, se han asignado 250 plazas para el Ejército de Tierra, 78 plazas para la Armada, 92 plazas para el Ejército del Aire y del Espacio y 80 plazas para los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas.
El plazo para solicitar cita previa ha quedado fijado en veinte días naturales a contar desde el día siguiente a la publicación oficial, debiendo formalizarse mediante la Sede Electrónica Central del Ministerio de Defensa.
Para incorporarse al programa es necesario tener la nacionalidad española y cumplir con los límites de edad, que van de los 18 a los 54 años según la categoría de acceso, pudiendo llegar hasta los 57 años para oficiales y suboficiales.
Entre otras condiciones, los aspirantes no deben contar con antecedentes penales, tienen que mantener una conducta compatible con el servicio y no estar privados de derechos civiles.
Asimismo, quedan excluidas las personas inhabilitadas para la función pública o expulsadas de una Administración pública mediante expediente disciplinario, así como quienes posean tatuajes e inscripciones contrarios a los valores constitucionales o a la imagen de las Fuerzas Armadas.
Los candidatos deben acreditar la titulación requerida para la categoría a la que aspiran y superar un proceso de selección formal. Dicho procedimiento incluye la valoración de méritos, un reconocimiento de aptitud psicofísica y una entrevista personal de orientación. Tras concluir las pruebas, la adjudicación de las plazas se realiza según la puntuación final alcanzada y el orden de preferencia manifestado.
Quienes obtengan plaza deben completar un periodo de instrucción articulado en dos fases de máximo 30 días cada una. La formación militar básica, de carácter mixto presencial y a distancia, se desarrollará durante 2027 en los centros correspondientes a cada ejército, mientras que el personal de Cuerpos Comunes asistirá a la Escuela Naval Militar o a la Escuela de Suboficiales de la Armada. Posteriormente, la formación específica se impartirá en la unidad definitiva donde el reservista desempeñe sus funciones.
El compromiso inicial tiene una duración de tres años y puede ser renovado, fijándose un límite de permanencia de 58 años para oficiales y suboficiales y de 55 años para tropa y marinería.
Durante las fases de activación del reservista para adiestramiento o servicio, la persona adquiere los derechos y deberes de un militar profesional y puede participar en misiones en el extranjero si lo solicita previamente. Al finalizar la vinculación activa, se otorga el título de Oficial, Suboficial o Soldado Reservista Honorífico.
Uno de los aspectos más atractivos es la compensación económica. La colaboración ofrece una compensación económica diferenciada según la fase del servicio. Durante la etapa formativa, las cuantías se calculan en función del Salario Mínimo Interprofesional, tomado para 2026 en 1.221 euros mensuales en 14 pagas. De este modo, las indemnizaciones diarias durante la instrucción ascienden a unos 140,49 euros para alférez, 117,08 euros para sargento y 93,66 euros para soldado o marinero.
Una vez que el reservista es activado en su unidad de destino, deja de percibirse la indemnización diaria para pasar a cobrar las retribuciones de militar profesional correspondientes al empleo asignado.
Según datos de 2026 aportados por oposiciones.es, el sueldo de un soldado o marinero se sitúa en torno a los 1.217 euros brutos al mes, sumando además dos pagas extraordinarias.
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