El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sostenido ante la Justicia que las joyas encontradas en su despacho proceden de un regalo oficial. Según ha informado Patricia Rosety, jefa de Tribunales de COPE, en ‘Mediodía COPE’, la defensa del exdirigente ha remitido un escrito de seis páginas al juzgado para esclarecer la procedencia de los efectos intervenidos.
En este documento judicial, los abogados de Rodríguez Zapatero detallan que los bienes corresponden a una colección de tres juegos de joyería, formados por tres collares de rubíes, esmeraldas y zafiros. La defensa sostiene que el lote fue una “atención personal, aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento” por parte de la monarquía saudí.
“Por eso las piezas a las que hacemos referencia se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material”, argumenta.
El obsequio se remonta a la visita oficial realizada a Madrid “los días 18 y 19 de junio de 2007” por el monarca saudí. Según ha precisado Patricia Rosety, la entrega se produjo en la residencia familiar de la época, ubicada en el Palacio de la Moncloa.
El escrito del expresidente plantea que, si la explicación ofrecida se considera insuficiente, se actúe por vía judicial para contrastarla. Por esta razón, solicita que “el juez libre a la mayor brevedad posible una comisión rogatoria a Arabia Saudí, para que certifique los extremos relacionados con estas joyas”.
Con esta iniciativa ante los tribunales, la defensa pretende que las autoridades de Arabia Saudí ratifiquen la entrega del regalo recibido en 2007. La información conocida en COPE confirma así la estrategia procesal del exmandatario para justificar la procedencia de las joyas localizadas en su despacho.
Cabe recordar que el juez Calama, que investiga el ‘caso Plus Ultra’, en el que está imputado Zapatgero, le comunicó en un auto, que “en el plazo de tres días puede aportar al órgano judicial toda la documentación que tenga en su poder en relación con las joyas”.
El juez abrió una pieza separada contra el expresidente por presuntos delitos fiscales y de contrabando en relación con las joyas halladas en el registro de su despacho, tasadas de forma preliminar en 1,3 millones de euros por la joyería Ansorena, al considerar que el origen de las mismas “no está justificado”.